domingo, 27 de mayo de 2018

1930. Excavaciones en la Necrópolis Visigoda de Daganzo de Arriba (Madrid) ( III )

por D. Saturio Fernández Godín y D. José Pérez de Barradas. 1930 



(Anterior)




LOS HALLAZGOS

Una vez estudiadas las sepulturas excavadas en 1930, vamos ahora a proceder a la reseña de los distintos objetos encontrados. Ya conocemos la situación respecto al cadaver, lo cual es de capital importancia, según el doctor Hans Zeiss, de la Roemisch-Germanicher Komission, del Archaeologisches Institud de Deutschen Reiches, a quien solicitamos consejo en una ocasión análoga.

SORTIJAS DE ORO.- La hallada en la sepultura núm. 10 está constituida por un aro formado por una lámina de oro, gruesa y lisa, a la que en su parte exterior se le han soldado tres hilos, también de oro, con rayitas muy próximas, que le dan el aspecto de una cuerda, y dos alambritos retorcidos que alternan con aquellos. Sobre el aro se ha soldado un chatón grueso de oro, y para disimular la unión se ha colocado en la juntura pequeñas granulaciones. El chatón esta formado primero por un tronco de pirámide de base cuadrada con adornos formados por alambres retorcidos en las aristas, y un granulado fino en la base, a la cual se ha unido una placa de oro más grueso, rectangular, a la cual estaba unido un vidrio de color rojo vinoso de la misma forma. (Lám. IX.)

Una sortija parecida, y también de oro, es la de la sepultura número 11, pero de ejecución menos cuidada. El aro tiene por adorno una laminita de oro con anchas estrías, entre dos alambres del mismo metal, retorcidos. El chatón, de la misma forma que el anterior, carece de adorno,  y en la parte superior granulaciones gruesas rodean la juntura de la placa de oro, lisa, donde está engastada una cuenta ovalar de vidrio. (Lám. IX.)

SORTIJAS DE PLATA.- En la sepultura núm. 12 apareció una sortija formada por láminas delgadas de plata, que dejaban un espacio hueco. El anillo tiene 3 cms. de diámetro en total y 8,22 mms. de alto. y lleva engarzada una piedra roja, con un entalle que representa un jinete que lleva en una mano una corona. (lám. IX.)

Otra, de la sepultura núm. 6, estaba formada por un alambre de plata, como otras análogas de Vega del Mar (San Pedro de Alcántara, Málaga).

SORTIJAS DE BRONCE Y ANILLOS DE HIERRO.- También se halló en la sepultura núm. 29 un anillo de bronce, de 15 mms. de diámetro exterior, formado por un alambre sencillo con los extremos soldados, como otras halladas en Vega del Mar (Málaga). (Lám. XII.)

En la sepultura núm. 30 se encontraron dos anillos de hierro con chatón circular (lám. XIII, fig. A) y otros en la núm .10. (Lám. IX.)

ADORNOS DE CUELLO.- El hallado en la sepultura núm. 10 es un alambre de plata, de perfil cuadrado y 34 cms. de largo, retorcido, cuyos extremos se unen mediante dos pequeños ganchillos. (Lám. IX.)

OTROS ADORNOS.- Qizás en relación con el anterior, apareció en dicha sepultura un pequeño botón de plata con forma de cruz. (Lám. IX.)

Otro adorno de bronce, de forma de escudo, con una prolongación perforada en la parte inferior, se halló en la tumba núm. 24.

MEDALLÓN.- El cadáver de la sepultura núm. 30 llevaba sobre el pecho un medallón sujeto al cuello por una cadenita de plata, de la que se conservan algunos trozos muy descompuestos.

Está formado por dos láminas circulares de bronce, la inferior lisa, con los enganches de la cadenilla, y la superior decorada con grabado, unidas por pasta y por una laminita lateral del mismo metal. La lámina superior tiene la decoración formada por tres zonas concéntricas; la externa de círculos con un diámetro punteado; la media, de semicírculos, y la interior de óvalos y puntos. El centro tiene un punto central y varios alrededor. (Lám. XII.)

CUENTAS DE COLLAR.- En la sepultura núm. 29 se hallaron restos de un collar. Lo constituyen nueve cuentas de vidrio. Dos son dos tubitos muy finos de cristal azulado; otras dos, de vidrio pardo claro, una apenas sin alterar y otra con la pátina tornasolada típica, semejan pequeños caracoles, pues están arrolladas en espiral, y tres son aros. dos del mismo vidrio y una de color azul. Faltan por citar una cuenta de vidrio verde, esférica, con motitas azules, introducidas en pequeños huequecitos, y una circular, aplanada, de materia apenas reconogscible por su grado de alteración. (Lám. XII.)

En la sepultura núm. 11 se encontraron dos cuentas de caliza, de forma circular (lám. XII.), que parecen ser núcleos de adornos de pasamanería.

PLAQUITA DE ORO.- Hallada en la sepultura núm. 10. Es una lámina de oro, fina, de 27 mms. de larga, con un extremo curvo y otro recto, que mide 19 mms. tiene interesantes adornos grabados: primero, una línea ondulante con puntos alternos; después, rayitas paralelas, y por último, a cada lado de una línea media, dos adornos en forma de S, que tanta boga tuvo entre los pueblos bárbaros. (Lám. IX.)

BROCHES DE CINTURÓN.- Son de tipos muy variados. El más importante es el mayor, hallado en la sepultura n´m. 30.


Está formado por una hebilla gruesa, de bronce, con la aguja del mismo grosor, recta, con el extremo recurvado, que en la proximidad de la chanela es rectangular, donde tiene incrustado un cristal rojo saliente. La hebilla está unida a la placa por una placa arqueada con cuatro líneas gruesas. La placa es de bronce y mide 67 mms. de larga, 62 mms. de ancha y 11 mms. de gruesa. La unión al cuero del cinturón, del cual quedan restos, se hizo sujetando con clavos mediante una chapa de bronce, reforzada en sus extremos. La cara superior está cubierta de vidrios incrustados, con departamentos formados por hilitos de bronce. Los cristales, de los cuales faltan solamente dos, estaban sujetos por pasta. El adorno es el siguiente: los bordes están seguidos por una faja de vidrios rojos, que tiene en las esquinas vidrios verdes estrellados, con bordes curvilíneos como hojas. En el interior hay inscrito un rombo de vidrios rojos, salvo los ángulos, que son verdes. En los espacios triangulares restantes hay vidrios rojos, y en su centro unos vidrios circulares salientes, de color azul. En el interior del rombo, además del relleno de piedras rojas,hay cuatro botoncitos salientes, al parecer de bronce, y una piedra rectangular con aristas biseladas, de color rojo. (Lám. VII, fig. A y lám. VIII.)


De la misma sepultura es otra placa de forma rectangular, sin aguja ni anilla, con piedras incrustadas de 56 mms. de larga, 21 mms. de ancha y 5 mms. de gruesa. En su centro hay un vidrio rectangular verde, y a sus lados unos rosetones de vidrios rojos, completándose los espacios vacíos con piezas de este mismo color. (Lám. VIII, fig. B.)
En esta pieza se ve que el procedimiento seguido fué el de aplicar contra la chapa inferior de la piedra el recticulado hecho por laminitas finas de bronce, para rellenar después el espacio con pasta que sujetaba los vidrios.

Otro broche de cinturón interesante es el hallado en la sepultura núm. 12. Es de plata, cubierto por pátina violácea, característica de este metal. La aguja, de forma de violón, está sujeta a la hebilla, que forma parte de la placa, que pertenece al tipo de campo excavado. Mide 81 milímetros de largo y 28 mms. de anchura máxima. (Láms. VIII y IX.)

Del mismo tipo, pero de bronce y mas corta (64 mms.), es otra hallada en la sepultura núm. 30, cuya foto nos ahorra la descripción.

Con la hebilla, formando parte de la placa, que es lisa, hay otro ejemplar, hallado fuera de las tumbas, al abrir las zanjas de exploración. (Láms. VII y VIII.)

Del tipo de hebilla de riñón, sin placa, hay tres ejemplares, uno con la aguja del mismo tipo de las anteriores y con adornos incisos, que apareció en la sepultura núm. 35; otra, más pequeña, con aguja sencilla, descubierta en la sepultura núm. 17, y otra más, sin aguja, aparecida en la sepultura núm. 19. (Láms. VII y VIII.)

ESPADA.- Apareció en la sepultura núm. 11. Es de hierro y mide 87 cms. de larga, desde el extremo de la espiga de la empuñadura hasta la punta. Es, al parecer, de un solo filo. Su anchura media es de 55 milímetros. Tuvo vaina de cuero, de la que se conservan indicios, la cual tenía una embocadura de plata, formada por una lámina de plata de 42 mms. de ancha, con adornos en sus márgenes y en la línea de unión. Los ribetes son también de lámina de plata, unidos por clavitos, e igual la contera. La empuñadura sería de madera o cuero, pues la espada termina por una espiga gruesa; estaría terminada por un botoncito de plata. (Láms. X y XI.)

PUÑAL.- La pieza mejor conservada es la hallada en la sepultura número 10. Es el clásico puñar de un solo filo, con espiga larga (68 milímetros) y punta aguda. Mide de largo 236 mms. Es muy notable por conservar pegada a su hoja huellas de vaina, probablemente de cuero. La contera era de plata y de forma curva, vomo la de la espada de la sepultura núm. 11. (Lám. IX.)

Otros, tan descompuestos que no se pudieron recoger, aparecieron en las sepulturas 19 y 30. De este quedan algunos trozos.

Continuara...

viernes, 11 de mayo de 2018

2012. Descubierta una pilastra romana


Dentro del actual término municipal de Alcalá de Henares, pero mucho más cercano a Daganzo que a Alcalá, existe una zona o zonas arqueológicas donde han aparecido restos de cerámica y de construcción celtíberos (carpetanos)  y romanos.

Estas zonas se encuentran muy próximas (500 m) a la necrópolis visigoda de Daganzo, por lo que supongo que se trata de un mismo asentamiento continuado sucesivamente a través de varios siglos por carpetanos, romanos y visigodos.

En esta zona, el Mapa Arqueológico Nacional sitúa una villa romana, punto que parece confirmar el reciente hallazgo de parte de una pilastra sacada a la superficie por un tractor y que hoy está en poder del Museo Arqueológico Regional.


Parte de una pilastra romana descubierta en 2012. Mariano Fernández.

domingo, 29 de abril de 2018

2018. Imposta visigoda en el Museo Arqueológico Regional de Madrid

A mediados del siglo pasado, mi padre, José Antonio Fernández Pérez, encontró una piedra labrada en una parcela agrícola de su propiedad. Por la proximidad del hallazgo con la denominada Necrópolis Visigoda de Daganzo, asoció la piedra con restos de la mencionada necrópolis y posteriormente, con el paso de los años, quedó semiolvidada.

Echando un vistazo a esta piedra recientemente, me llamó la atención que tenía tres de las seis caras labradas y su forma de prisma trapezoidal.

Cara labrada 1. 24-08-2017 Mariano Fernández

Cara labrada 2. 24-08-2017 Mariano Fernández

Cara labrada 3. 24-08-2017 Mariano Fernández

Cara sin labrar. 24-08-2017 Mariano Fernández


Si tenía tres caras labradas, quería decir que en su ubicación original, las tres caras estaban visibles, con lo que no era un sillar convencional. Además, fijándome en la posición de esas caras, no era lógico que formase parte del dintel o del marco de una puerta o ventana, más bien sugería que fuese parte de un arco. Ahora bien, no me cuadraba que una piedra que forma parte de un arco (dovela) tuviera una de las superficies de contacto con el resto de las piedras del arco más ancha que la otra.

Buscando en internet, "arco visigodo" encontré estas imágenes que mostraban un tipo de sillar que  encajaba perfectamente en el puzzle: tres caras vistas y la posibilidad de que las piedras de debajo del arco fueran más estrechas.

Dibujo de Francisco Ortega Andrade

Dibujo de Francisco Ortega Andrade
Investigando un poco más, encontré que a ese elemento constructivo en que se apoya un arco se le denomina imposta y, buscando impostas y edificios visigodos, encontré muchas piedras labradas con motivos florales muy similares a los de "mi piedra".

Puerta de entrada de la iglesia visigoda de San Juan de Baños (Palencia). apuntes.santanderlasalle.es

ciudaddelastresculturastoledo.blogspot.com


Bueno, el hecho es que pensando que esta probable imposta visigoda podía revelar la ubicación de una iglesia u otro edificio visigodo cercano a la necrópolis y que hasta el momento era desconocido, me planteé entregarla al Museo Arqueológico Regional para dejar constancia del hallazgo. La recogieron amablemente y recientemente ha sido expuesta con una bonita iluminación que resalta el labrado de la piedra.

Exposición de la Imposta en el MAR. Fotografía de Mariano Fernández. 29-04-2018.
Para concluir, mi modesta opinión personal, dejando claro que soy lego en la materia, es que se trata de una imposta perteneciente a una iglesia cercana al camposanto. Por varios motivos: la abundancia de restos de tejas y mampostería en el lugar del hallazgo, la cruz de la cara central y que la parcela donde se encontró se denominaba "el picón de la iglesia".


Nota de prensa del Museo Arqueológico Nacional

El Museo Arqueológico Regional expone una nueva pieza, de origen arquitectónico, procedente de la necrópolis visigoda de Daganzo de Arriba. Se trata probablemente de una imposta procedente de algún edificio monumental hasta el momento no localizado.
La pieza ha sido donada al MAR por la familia Fernández Álvarez, vecina de Daganzo. Esta familia posee un especial vínculo con el yacimiento desde que Saturio Fernández Godín, propietario de la finca donde se ubica la necrópolis, codirigiera las excavaciones junto al prehistoriador José Pérez de Barradas en 1930. 
Para el Museo Arqueológico Regional este tipo de donaciones son especialmente importantes, no solo porque amplían las posibilidades de disfrute público de las ricas colecciones arqueológicas madrileñas, sino por suponer un interesante mecanismo de participación social en la política cultural de las administraciones públicas.
En el momento actual, el Museo Arqueológico Regional está preparando una ampliación de la colección de orfebrería visigoda, sumando a las piezas actualmente exhibidas nuevas piezas procedentes de excavaciones de los últimos años, tales como el yacimiento de Gózquez (San Martín de Valdeiglesias) o Cacera de la Ranas (Aranjuez).
La necrópolis de Daganzo resulta especialmente importante en la historiografía de la investigación en Madrid, por constituir una de las primeras necrópolis visigodas excavadas en España y por haber proporcionado una importante colección de ajuares con rica orfebrería y, como rasgo excepcional, un interesante conjunto de armas, entre las que se encontraría la famosa espada de Daganzo.

Imposta restaurada por el MAR. Fotografía distribuida por el museo.

29-04-2018
Mariano Fernández