martes, 27 de agosto de 2019

Necrópolis visigoda de Daganzo. Despejando la bruma. (VII. Una zona habitada desde antes de Jesucristo. Carpetanos y romanos)


En los alrededores de la necrópolis visigoda se han encontrado multitud de restos cerámicos y arquitectónicos de poblaciones anteriores a los visigodos. Estos restos y la proximidad entre ellos hacen suponer que la zona estuvo poblada continuamente desde, al menos, la Edad del Hierro hasta la llegada de los árabes. Los restos encontrados, carpetanos, romanos y visigodos abarcan un período de nuestra historia de más de 1000 años, desde aproximadamente el siglo V a.C. hasta el siglo VI d.C.
La imagen de arriba a la izquierda se corresponde con restos cerámicos carpetanos de la segunda Edad del Hierro. La de arriba a la derecha muestra parte de una pilastra romana que sacó a la superficie un tractor en el año 2012, y que probablemente pertenece a la Villa romana que el Mapa Arqueológico nacional sitúa a orillas del Torote.

También fue hallada en la zona un ara votiva dedicada a Júpiter (IOVI), similar a la de la foto de la derecha, y que durante muchos años ha servido de asiento en la puerta de una de las viviendas de la actual Plaza de la Villa en Daganzo.



jueves, 11 de julio de 2019

Necrópolis visigoda de Daganzo. Despejando la bruma. (V. La imposta)


Unos treinta años después del descubrimiento y excavación de la necrópolis visigoda, en sus inmediaciones se descubrió una imposta de un arco con decoración también visigoda. Se cree que formaba parte de un edificio grande, probablemente una iglesia, que estaría relacionado con la necrópolis y que en su mayor parte sería expoliado para la construcción de otros edificios en poblaciones cercanas.


Impostas muy parecidas con decoración similar se han encontrado en otras iglesias visigodas del norte de España. San Pedro de la Nave y San pablo de los Montes en Zamora, San Juan de Baños en Palencia, etc.

Imposta del arco de entrada de la Iglesia Visigoda de San Juan de Baños (Palencia). Fotografía de Wikipedia

martes, 9 de julio de 2019

Necrópolis visigoda de Daganzo. Despejando la bruma. (IV. Los guerreros)

Transcripción de la Memoria de las excavaciones acerca de un posible panteón familiar de una familia noble con sus armas:

"Sepultura núm. 10.- Las tumbas 10, 11 y 12 constituyen un panteón familiar, no sólo por su contigüidad, sino por la homología del ajuar. La núm. 10, cuya fosa, formada por losas calizas, salvo un costado en el que falta el revestimiento, mide 131 cms. de larga, 66 cms. de ancha y 60 cms. de profundidad. Contenía un esqueleto de un joven. A sus pies tenía un plato de bronce, en la mano derecha un anillo de oro, al costado izquierdo un puñal de hierro con huellas del mango de cuero y con restos de la contera y ribetes de plata; al cuello un alambre retorcido de plata, y en posición indeterminada una plaquita de oro y un pequeño botón de plata en forma de cruz.  Aparecieron clavos de hierro del féretro con restos de madera.

Sepultura núm. 11.- La fosa, de análogos caracteres que la anterior, mide 150 cms. de larga, 66 cms. de ancha y 60 cms. de profundidad. Contenía un esqueleto juvenil con el siguiente ajuar: a los pies un vaso de barro rojo, en la mano derecha un anillo de oro, una espada de hierro, con adornos de plata en la embocadura, en los bordes y en la contera de la vaina, una punta de lanza de hierro al lado izquierdo del cráneo y otra de estas armas, unas tijeras y unas pinzas, todas de hierro, unas cuentas de caliza, fragmentos de un colador, junto al costado izquierdo. Se hallaron varios clavos de hierro.

Sepultura núm. 12.- Fosa análoga a las anteriores, de 212 cms. de larga, 70 cms. de ancha y 60 cms. de profundidad. Contenía el esqueleto de una persona adulta, que tenía: a los pies un plato de bronce idéntico al de la sepultura núm. 10; al lado derecho, un broche de cinturón de plata y en la mano derecha una sortija de plata con una piedra tallada, roja, grabada. Hacia el centro de la sepultura había una pieza de hierro, que interpretamos como un asa de un escudo y en los extremos clavos de hierro."






lunes, 8 de julio de 2019

Necrópolis visigoda de Daganzo. Despejando la bruma (III. Descubrimiento)

Relato del descubrimiento de la sepultura nº 1 y de su contenido, extraído de la Memoria de las excavaciones:

"El día 11 de octubre de 1929 un carro que venía cargado con simiente de trigo de la casa de la Heredad del Corral o de Godín al pueblo de Daganzo de Arriba por el camino de Daganzo de Arriba a Montesinos, hundió la losa de una sepultura. Algo después, uno de nosotros (S.F.G.) reconoció el lugar, que resulto ser una sepultura formada por grandes losas. La superior había sido puesta al descubierto por las lluvias y fue hundida por el peso del carro. Excavada dicha sepultura, se hallaron dos pendientes de oro formados por un hilo retorcido, con perlas olivaceas con adornos, dos placas circulares con vidrios incrustados, una bulla circular aplanada, de bronce, con restos de la cadena, y un broche de cinturón de placa, que fueron adquiridos por el Estado por Real Orden de 13 de Febrero de 1930."









sábado, 6 de julio de 2019

Necrópolis visigoda de Daganzo. Despejando la bruma (II. Situación)

La denominada "Necrópolis Visigoda de Daganzo" no está en Daganzo.

Físicamente se encuentra en el término municipal de Alcalá de Henares, a escasos metros de la línea divisoria con Daganzo. Se le llamó así  porque se halló en una finca que tenía la casa de labor allí cerca, en el termino de Daganzo,  y la familia Fernández Godín, propietaria de la finca, también era de Daganzo.

Hace un par de años, hablando con Sergio Berzal, me preguntó la posibilidad de que alguna de las sepulturas excavadas en su día estuviera en el término de Daganzo y le contesté que la más cercana se encontraría a unos 115 m.

La diapositiva muestra la localización de la necrópolis sobre un mapa de la época de la excavación. En él, aún figura el trazado antiguo de la carretera de Alcalá y aclara la posible confusión con el croquis facilitado en la memoria de las excavaciones. No obstante, mi estimación de la situación no se debe a ningún mapa sino a la verificación visual de algunas de las sepulturas.

En el mismo pueblo de Daganzo, en 1970,  se descubrió otra necrópolis, denominada "El Depósito" de menor tamaño (tres enterramientos), también de época tardoantigua y que la Carta Arqueológica de Fernández-Galiano no determina la etnia a la que pertenece.



viernes, 5 de julio de 2019

Necrópolis visigoda de Daganzo. Despejando la bruma (I)


En los comienzos de nuestra era, sobre mediados del siglo I, el pueblo godo inició un éxodo desde tierras escandinavas (se cree que de la actual Suecia), recorriendo media Europa en busca de un territorio donde asentarse al no haber recursos para todos ellos en aquellas tierras.
En el transcurrir de su largo periplo se escindieron en varias ramas, de las cuales visigodos y ostrogodos fueron las más significativas.
Fueron determinantes en la historia de Europa por su relación con los romanos en pleno ocaso del Imperio. Sus primeras incursiones contra ellos fueron en el Mar Negro, los Balcanes, algunas islas del Mar Egeo y hasta Atenas. Tras una larga sucesión de alianzas y enemistades con el Imperio, los visigodos llegaron incluso a saquear Roma en el año 470, hecho que según muchos historiadores fue el punto culminante de la caída del Imperio de Occidente. Los romanos, a cambio de paz los dejaron asentarse en las Galias como pueblo aliado, fundando allí el reino de Tolosa (Toulouse).
Más tarde, empujados por las enemistades con los francos tuvieron que abandonar Tolosa, pasando a España y creando el definitivo Reino de Toledo.